En Memoria de Fidel

El irremplazable Fidel Castro Ruz ha muerto y, con su partida, el mundo se pregunta si la Cuba que el comandante soñaba podrá sostenerse y florecer en el mundo de hoy sin su presencia. La noche del viernes 25 de Noviembre, su hermano Raúl anunciaba el fallecimiento del jefe revolucionario en la televisión estatal cubana, notablemente apesadumbrado.

Con noventa años de edad, Castro fue parte del gobierno cubano desde su ascenso al poder en 1959, tras el triunfo de la Revolución Cubana. Mantuvo el mando hasta 2006 cuando delegó el poder a su hermano Raúl por razones de salud, tomando asiento en el Parlamento, el cual ocupó hasta su última aparición en público hace algunas semanas. Sin embargo, el gobierno cubano no ha proporcionado detalles de la muerte del expresidente.

Las ceremonias funerarias comenzaron el lunes 28 de noviembre. Los ciudadanos han dado el último adiós al comandante en jefe en el memorial “José Martí” de la capital cubana donde esperaron por horas en largas filas. Ceremonia tras la cual se iniciará un recorrido por la Isla con los restos del exmandatario para que todos los cubanos tengan oportunidad de despedirse.

Se espera que el último acto fúnebre se lleve a cabo el sábado 3 de diciembre, con la asistencia de miles de cubanos y jefes de Estado, así lo informó la Comisión Organizadora (http://www.tvcubana.icrt.cu/seccioninformaciones/2802rendiranhomenajeafidelentodoelpaisdel28denoviembreal3dediciembre).Screen Shot 2016-11-30 at 12.49.32 PM.pngLas reacciones de líderes mundiales han sido mesuradas en su sentimiento respecto a la muerte del siempre controversial Fidel Castro. La mayoría ha hecho énfasis en el innegable peso histórico de Fidel, la manera en que este cambió la manera de hacer política y su importancia en las relaciones entre países, por más de medio siglo.

A su vez, analistas y medios internacionales han recalcado en la importancia que Castro tuvo en política internacional como figura de resistencia al poder hegemónico de Estados Unidos. El apego a sus principios socialistas a toda costa le valen, sin embargo, críticas duras respecto a las formas en que mantuvo el poder en la isla caribeña por cinco décadas. No obstante, es innegable su influencia en los movimientos anticolonialistas, antiimperialistas del siglo pasado, en una época en que era necesario pronunciarse y solidarizarse con otros pueblos que pasaban por luchas similares, como lo fue Angola, Palestina, y algunos países Latinoamericanos acechados por el imperialismo estadounidense.

A su vez, disidentes y exiliados de Cuba, en Miami y otros países, han expresado el alivio y gozo que sienten por la muerte de Castro, a quien califican de dictador e intolerante. Con su muerte, muchos cubanos en el exilio suponen que podrán ver una mayor apertura y políticas más inclusivas a las voces opositoras de Cuba, lo que bajo el yugo del Comandante Castro fue imposible conseguir. Sin embargo, esas expectativas se mantienen a la espera y como presión política inmediata hacia Raúl Castro quien ha prometido continuar el sueño socialista de su hermano.

Desde el ascenso de Raúl Castro al poder en 2006, Cuba ha visto cierta apertura económica y ha retomado relaciones con Estados Unidos que desde los 70 había mantenido un férreo bloqueo sobre la isla. La gran pregunta por ahora es qué tipo de relación puede Cuba mantener con Estados Unidos estando Trump como jefe de Estado.

Mientras en Estados Unidos las opiniones se dividen en decidir si Castro era un tirano o un héroe. Para América Latina, la muerte del comandante en jefe marca el fin de una época donde Castro era el referente del liderazgo de izquierda y la oposición a la interferencia estadounidense que marcó por décadas los gobiernos del continente.

Su férrea oposición a la hegemonía estadounidense marcó la política de resistencia de países como Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Chile y Brasil. Mientras que su influencia en otros revolucionarios del mundo –como Arafat o Mandela– fue vital para dar un sentido de dignidad a pueblos que no podían desprenderse del control de fuerzas colonialistas o imperialistas. Castro mostró que sí era posible desafiar a grandes fuerzas y salir victorioso, lo que era inusitado y terriblemente irritante para las grandes potencias del momento.

En ese sentido, Fidel Castro personificó la experiencia histórica de muchos pueblos, especialmente los latinoamericanos, lo que permitió que su figura fuera un fiel de balanza entre Estados Unidos y los pueblos subyugados económicamente.

Como el último revolucionario que tomó la selva para tomar el poder, Fidel Castro fue, sin duda, un hombre de otra época, de una manera de hacer líderes del pasado, dirigiendo un país acosado por bloqueos económicos y, al final de su vida, enfrentado a una realidad tecnologizada y demandante, ajena a las condiciones bajo las cuales él inició su lucha.

Con él se cierra el siglo de tomar países con la guerrilla, de entender el mundo por bloques, superpotencias o imperios que hoy ya no tienen lugar.

 

Original Link: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2016/11/30/en-memoria-de-fidel/

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s